El primer encuentro del
torneo de Wimbledon, jugado en junio pasado, entre el americano Wayne Odenisk y el austríaco Jurgen Melzer, resultó en una sospecha que mereció la intervención de la oficina anitcorrupción. El encuentro resultó a favor de Melzer, quine ganó en tres sets: 6-1, 6-4 y 6-2.
Según los diarios Daily Mail y The Times, la alerta fue dada por Betfair, una famosa casa de apuestas, luego de que se registrara una apuesta exorbitante a favor de Melzer, por 385.000 libras.
Los organizadores del torneo fueron informados de inmediato acerca de esta apuesta, y de una inusual cantidad de apuestas más a favor del austríaco, registradas mientras se jugaba el partido.
La escena se repitió en otras casas de apuestas como Ladbroker y Paddy Power, las cuales suspendieron la toma de apuestas para el evento más de una hora antes de su inicio, debido a la cantidad y calidad de las apuestas a favor de Melzer. El detonante fue la apuesta de 365.000 libras, efectuada alrededor de dos horas de comenzar el partido.
Las apuestas usuales para este tipo de torneos rondan un máximo de 10.000 libras. Según Betfair, el triunfo de Melzer en 3 sets pagaba 5 a 1, lo que indica que era una apuesta de riesgo, por eso esa apuesta tan alta alarmó a las casas de apuestas.
El estadounidense Odesnik, 109 en el ranking de la ATP, se mostró asombrado cuando se enteró de lo sucedido, y manifestó no entender por qué alguien apostaría a su derrota, aunque tenía una lesión desde el día anterior. Odesnik dijo que la lesión no se había hecho pública, y que le sorprendía estar bajo sospecha, ya que no haría nada que dañara su carrera.
La denuncia que hizo Betfair ante la Unidad para la Integridad del Tenis, respondió a un acuerdo previo entre ambos organismos para mantener al deporte libre de corrupción. Este organismo tiene a su cargo investigar apuestas y eventos de ese deporte en los cuales pueda haber alguna sospecha, como ocurrió en el año 2007 con el partido entre el argentino Martín Vasallo Argüello y el ruso Nikolay Davydenko. En esa ocasión, los deportistas quedaron libres de sospecha luego de la investigación.
En esta ocasión, la Federación Internacional de Tenis (ITF) no hizo ninguna declaración pública sobre lo sucedido.